Número 31 - Junio 2007 - Sección: Taller - Especial Ampliación
 
 

Controlar el progreso
Ángel Machín Báez

Hablando en términos generales, todos podemos afirmar que el progreso es bueno, que nos proporciona un alto grado de bienestar y nos dota de múltiples capacidades y posibilidades. Ahora bien, también podemos asegurar que este progreso sólo será bueno en la medida que lo sepamos controlar sin que se vuelva contra nosotros. Pero ¿sabemos y podemos controlar el progreso? Esta es la cuestión.

Lamentablemente, hablando en términos medioambientales, las alarmas que suenan desde la simple observación del profano contestan la pregunta. Hemos creado un monstruo que se llama “desarrollo insostenible”, un monstruo que parece escaparse a nuestro control, un monstruo que puede terminar devorándonos si no reaccionamos con prontitud. Vean si no a dónde nos llevará este insaciable y brutal sistema de producción y consumo sin límites, un sistema que, además de esclavizar y someter a las personas, devora, arrasa y agota los recursos naturales convirtiendo el planeta en un lugar inhabitable, en una auténtica cloaca y vertedero.
La naturaleza, con los humanos, se equivocó. Se nos concedió libre albedrío y se esperaba de nosotros responsabilidad, pero hemos fallado. Somos ilusos y soberbios, pero sobretodo, necios. Tal vez el “homo estúpidus” esté próximo a realizar su mayor hazaña: lograr su propia extinción

El arte de la pintura
Servando Cabrera Suárez

La extraordinaria belleza de los cuadros pintados por los genios a través de los siglos es una recreación para la vista y salud para el espíritu. La vocación les acompañaba hasta su muerte y pintar era una necesidad. Leonardo Da Vinci se levantaba de madrugada porque se le habían ocurrido unas pinceladas concretas para un rostro. Joan Miró decía que los cuadros los pintaba por la noche cuando estaba acostado, pensando asteriscos y signos que plasmaba al siguiente día. Giotto, Boticeli, pintaron extraordinarios cuadros con figuras y colores celestiales.

La perfección en el dibujo fue Miguel Ángel, como se puede apreciar en la Capilla Sixtina y en sus esculturas.
Los maravillosos colores de Tiziano, de Venecia, sobre todo en la gama de los rojos; fue tan famoso en su época que iban de muchos países de Europa a conocerle. La maravillosa majestad y belleza de “La Giocconda” de Da Vinci, investigador infatigable del cuerpo humano, obra incalculable, sujeta a cientos de estudios: arte, misterio y belleza se combinan en este cuadro. Los maravillosos frescos de de la Croix...

El mejor pintor español, si es que se puede catalogar así, es Velázquez. “La rendición de Breda” o “Cuadro de las lanzas”. Los colores y la posición de las figuras... El cuadro titulado “Los borrachos” es magnífico, incluso en la real expresión de hombres en estado de embriaguez.

“El Greco” con sus figuras estilizadas y “El entierro del conde de Orgáz”.
Goya merece mención aparte pues, además de pintor extraordinario, fue el último de los clásicos y el primero de los modernos, como bien se puede apreciar en “Los fusilamientos”. Picasso es el genio de la pintura moderna. Trabajó todas las corrientes pictóricas y nadie ha llegado tan alto en vida. Salvador Dalí es el mejor surrealista; hombre desequilibrado y excéntrico, toda su vida fue un espectáculo. Su cuadro del Cristo crucificado tomado desde lo alto, está en el Museo Nacional de Londres.

En cuanto a los “pintores malditos” que vamos a mencionar a continuación, todos murieron trágicamente a una edad aproximada a los treinta y siete años y pertenecieron al movimiento impresionista francés, que fue al principio rechazado por la crítica de la época, al suponer una ruptura con el clasicismo imperante entonces.

Vincent Van Gogh, pintor holandés afincado en Francia, era un perturbado mental, asiduo visitante de los manicomios y adicto al alcohol. Hay un retrato muy bueno, en tonos azules, que le pintó a su psiquiatra. Su hermano, que tenía una galería de arte, le protegía pero nunca consiguió venderle un cuadro. Le pagaba la habitación donde vivía, y se dice que el cuadro que pintó de ella es el mejor de Van Gogh.

El motivo por el cual se cortó la oreja fue una discusión que tuvo con el pintor Paul Gauguin y al no poder alcanzarlo con un cuchillo, en su rabiosa locura se hizo daño a si mismo. El último cuadro que pintó se tituló “Cuervos sobre campo de trigo”. Se suicidó dándose un tiro en la cabeza.
Paul Gauguin, a raíz de la fuerte disputa que tuvo con Van Gogh y sin apenas recursos económicos, emigró a las Islas Vírgenes. Casi toda su obra está dedicada a las aborígenes. Murió de sífilis.

Henri de Toulouse Lautrec y el cabaret “Moulin Rouge” de París están unidos en la obra de Lautrec. Era hijo de los condes de Toulouse, de familia adinerada; de muy joven tuvo la desgracia de caer por las escaleras del palacio y las piernas no se le desarrollaron debidamente, quedándose de baja estatura, el cuerpo contrahecho y teniendo que usar bastón toda su vida. Con la fuerte oposición de su padre decidió vivir la bohemia de la época y alquiló una buhardilla con la ayuda, a escondidas, de su madre. Era asiduo al cabaret donde dibujaba a las bailarinas de can-can, baile de la época. Amigo de las mismas y de prostitutas, a las que pintaba, salía ebrio de madrugada, con su bastón y su sombrero estilo hongo. Murió de agotamiento y alcohol. Amadeo Modigliani dejó su tierra de Italia para encontrar el reconocimiento a su obra en Francia. Pero triunfar es difícil, más aún en París donde acuden miles de pintores de todas las razas. Modigliani siempre tuvo dificultades económicas y se aficionó al alcohol y otras drogas. Un marchante desaprensivo le compraba los cuadros a veinte francos y una botella de coñac. Acabó por las terrazas de París haciendo un dibujo por una copa. Murió en un hospital de la beneficencia y sus amigos hicieron una colecta para pagar el entierro. Su compañera embarazada se suicidó arrojándose de una casa. Hace muchos años un cuadro de Amadeo Modigliani ya se cotizaba en ochocientos millones de las antiguas pesetas.

Alfred Sisley era hijo de un rico comerciante inglés, importador de telas, en París. Por razones que suelen ocurrir muchas veces, su padre se arruinó y Sisley no podía sacar adelante a su mujer e hijos con la pintura. Tuvo grandes dificultades económicas y acabó muriendo de cáncer.

La historia de la pintura está llena de misterio, lucha, tragedia, amor, belleza... piense en todo esto cuando contemple una obra de arte.


La comunicación y sus medios
Eduardo Santana Cabrera


El mundo ha cambiado menos de lo que creemos o de lo que nos quieren hacer creer en los últimos 200 años.

En apariencia parece que sí: avances médicos, técnicos, etc... pero ¿y lo social?, en esto creo que hemos avanzado muy poco o nada, tan sólo les hemos dado una mano de pintura y ya está. Lo malo es que cuando la pintura se va cayendo por el paso del tiempo vuelven a rebrotar los mismos problemas e incluso con más virulencia.

En un mundo que tiende a globalizarse, con unos políticos que enmascaran continuamente sus intereses personales o de clase en nombre del bien general y con la continua pérdida de valores espirituales que poco a poco van creando una sociedad aséptica, materialista e insensible, la sensación que nos queda es que parece que todo ha cambiado sin cambiar. Me explico, igual que, como dije al principio, desde hace 200 años, sigue habiendo pobres y ricos, guerras, opresores y oprimidos, abusos de los poderosos hacia los más débiles, insolidaridad. Entonces, ¿qué pasa? Pues que el ser humano sigue mintiendo para conseguir sus fines, antes por el miedo y la opresión, hoy con leyes, partidos políticos, banqueros, publicidad, que en el fondo no dejan de ser sólo mentiras pero maquilladas con el nombre de leyes, interés social (que algún político me explique algún día qué significa), intereses, etc.

Antes los reyes y los nobles gobernaban al pueblo según sus intereses. Hoy son las multinacionales y los gobiernos los que lo hacen. Cuentan, eso sí, con una desventaja que ellos mismos han creado como mal menor y necesario: los medios de comunicación. Pero inteligentemente lo han solucionado alejando cada vez más de sus centros de operaciones sus explotaciones comerciales y sus guerras.
La única esperanza que nos queda, a mi modo de entender, es que cada vez más podamos contar con periodistas, escritores y medios de comunicación honestos y amantes de la verdad.

Su interés y su independencia es la única tabla de salvación que nos queda como esperanza de desenmascarar a tanto impostor que nos amenaza con hacernos la vida más indeseable, menos saludable y más infeliz cada día.
Por algo lo llaman, desde hace poco tiempo, el cuarto poder.


La variedad de la vida
Faustino Betancor Medina

Una de las cosas que tiene la vida, y que hace que tenga sentido, es la variedad. Nuestra vida, y la de otros seres, ya sean animales domésticos o salvajes, sigue por necesidad una rutina diaria que es necesario e imprescindible llevar para la propia subsistencia.

El comer, beber, descansar, trabajar, han sido a través de todos los tiempos las bases del sostén de vida del ser humano, sin olvidar una de las fuentes básicas del conocimiento, y que no es otra que el estudio.

Mediante la investigación, la lectura, o la simple mirada a nuestro alrededor, podemos contemplar la gran variedad y colorido de la vida.
El propio ser humano es un contraste de colorido, con su variedad de razas y etnias, costumbres, medios de vida, creencias.

Una de las cosas básicas de necesidad, como es la comida, tiene tan amplio color y sabor, así como variedad, que sería imposible conocerlas todas.
La comida china, japonesa, tailandesa, europea, americana, presentan un abanico tan amplio de manjares que una gran enciclopedia posiblemente no las registraría todas. Sin olvidar, por supuesto, a África. Formas de vestir, bailes, danzas, ritmos, deportes...

Así que disfrutemos de la vida. Que cada día al levantarnos sea diferente. Que la rutina se convierta en un nuevo reto cada día, para demostrarnos a nosotros mismos que existe algo distinto, algo por lo que luchar.



Mi gran amiga
Bernardo Bernal Peña

Esas personas que, en el momento que las hemos necesitamos nos ayudaron, que compartieron con nosotros nuestras penas y alegrías, queramos o no, siempre seguirán estando presente en nuestras vidas.

Los años transcurren y sin darnos cuenta nos vamos separando, pero siempre existe un espacio en nuestra mente que nos hace recordar y volver a vivir los buenos y, cómo no, los malos momentos que hemos pasado con nuestros amigos.

Hoy tengo una gran amiga, la cual siempre está dispuesta a ayudarme en todo lo que me haga falta, bien moralmente, culturalmente... Estoy totalmente seguro que si alguna vez se enfada conmigo nunca la podré olvidar, pues me ha dado una gran familia, me ha sacado prácticamente de la calle, del alcohol... y me está transformando de tal forma que ya casi puedo caminar con pasos firmes dentro de nuestra sociedad.

Su nombre lo tengo totalmente grabado en mi corazón, y no es otro que “La Obra Social de Acogida y Desarrollo”, pues ha sido la que me ha recogido, me ha salvado de mi naufragio mental y físico sin conocerme ni pedirme antecedentes de ningún tipo, simplemente me recibió y me guió y me sigue guiando por el buen camino.

Solamente puedo darte las gracias por tenerme dentro de tus muchas amistades y amigos.



Pena de muerte
Juan Manuel Pérez Milán

Pienso en las guerras, en todas sus calamidades; no sólo en la guerra en sí, sino en todas sus consecuencias, en los odios que generan después de ellas.

Sólo les voy a expresar mi particular punto de vista sobre la pena de muerte.
Para mí, como las guerras no tienen razón de ser en absoluto, ninguna guerra es legal, pero vivimos en un mundo de violencia. A través de la historia ha habido tribunales que han condenado a muerte a multitud de personas. Quienes mandan matar a alguna persona se ponen a la altura de los criminales. El hombre no tiene derecho, nadie tiene derecho a quitarle la vida a nadie. Si nos paramos a examinarlo detenidamente sólo quien nos la dio tiene derecho, pero ya eso es, a mi entender, algo divino.

Todo esto conllevaría a una reestructuración del sistema legal de los países con pena de muerte. Ya hay muchos países que han abolido la pena capital; claro está que a los países les viene de atrás con muchos años de abolición en su sistema.
No entiendo como miles de personas, entre ellas cientos de niños, pueden contemplar cómo se mata a un ser humano. Eso es oponerse a su condición humana, y esto no es fácil para la mentalidad de muchos países.

Ningún estado de derecho debería recoger en sus leyes penales la pena capital. En ningún momento estará libre de su propia conciencia,
Estamos en una sociedad en la que hay leyes y reglas que respetar; eso ha pasado a través de milenios pero esas leyes con el tiempo se han ido modificando, tanto en lo penal como en otras actividades como puede ser la comercial. Pero siempre tratando de ser más justas y sin que se vulneren con facilidad.

En resumen una sociedad más limpia, transparente en cuanto a sus leyes se refieren y donde, por supuesto, la pena de muerte haya quedado como algo obsoleto para la legalidad y, en definitiva, para el ser humano.

[Todos los autores de esta página son asistentes al Taller de Comunicación del Centro de Día de la OSDAD.

© 2007 Obra Social de Acogida y Desarrollo
Actualizado 12 Junio, 2007

 
 
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