Número 21 - Diciembre 2004 - Sección: Reflexiones en voz alta
 
 

Hno. Jesús García Barriga
Presidente de la Obra Social de Acogida y Desarrollo

Buscando la verdad

Desde un pensamiento humanista católico, cuyo principio es el compromiso con la Verdad, el ejercicio de ésta en la vida privada y pública es poco frecuente hacer referencia a la influencia que en esta materia tuvieron San Agustín y Santo Tomás, quienes definían la mentira con la siguiente triple reflexión:

• La falsedad material que implica la oposición entre la palabra y el pensamiento.
• La falsedad normal que consiste en la voluntad formal de decir lo contrario de lo que se piensa
• La voluntad de engañar

Aún se aporta una definición más: “La mentira es rehusar la verdad debida”.
Teniendo en cuenta estos criterios tan antiguos, aún no superados y por lo tanto de actualidad, les invito a adentrarnos en tan importante tema desde nuestra experiencia personal y con un lenguaje coloquial y asequible.

En el momento actual para distinguir la mentira de la verdad lo primero que se requiere es una formación lo más amplia posible y, sobre todo, una conciencia rectamente formada, además de la voluntad resuelta de buscar la verdad en todo y siempre.

Según han crecido y se han perfeccionado los canales de comunicación, en el momento actual un potencial de ilimitadas posibilidades, no faltan quienes la han puesto al servicio de los más variados intereses.

Podríamos decir que han entrado en colisión abierta el interés fundamental de mantener y propagar la verdad y los criterios que se ajustan a ella, con una amalgama de intereses ideológicos; pero sobre todo crematísticos, que lesionan gravemente la autenticidad del pensamiento que rige la vida privada y pública de los individuos, las familias y las sociedades.

Quizás la muestra “grosera” la tengamos en las campañas electorales de los partidos políticos, cuando todo se pone al servicio del interés del candidato que mejor paga y más capacidad de mentir posee, lo que se denomina “demagogia frente al adversario”. Parece normal que se dé rienda suelta a esa escala, y todo vale con tal de ganar al adversario.

Otro tanto hay que pensar de las campañas publicitarias agresivas. Todo vale si se consigue vender un producto, una idea, una imagen, una marca. Esto ocurre porque el valor no está en la verdad sino en el resultado del propósito de quienes manejan los medios de comunicación de masas.

Buscar la verdad, ejercer la verdad es una tarea aparentemente nada común y muy difícil para el hombre de hoy. Cualquier persona que ame la verdad, que la busque para incorporarla a la vida como vivencia y experiencia de contenido personal, se ha de enfrentar primeramente con la tarea de descubrirla, porque está enmascarada, como diluida con la mentira.

Se nos antoja que se impone la necesidad de purificar la conceptualización. Para podernos entender y estar seguros de hablar el mismo lenguaje, nos encontramos las más de las veces enfrascados buscando la verdad y controlando la mentira, sin saber muy bien donde están los límites de ésta y aquélla.

Son muchas las ocasiones en que notamos, aún empleando términos definidos, que quienes los emplean nos están diciendo lo contrario de lo que esos términos o conceptos indican originariamente; por ejemplo: amor, lealtad, sacrificio, abnegación, patriotismo, matrimonio, familia... y un largo etcétera que es necesario clarificar.
¿Qué nos está pasando? ¿Qué lugar ocupa la verdad y/o la mentira en todo esto? ¿A qué llamamos verdad y a qué mentira?



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Actualizado 7 Abril, 2005

 
 
Portada
Punto de Partida
Manuel Morales, Socio de Honor
Cuestación Navideña
Carta del director
A oscuras
Ensayo: José Mateo Díaz
¿Derecho a mentir?
Opinión: Domingo Reyes Naranjo
El mentiroso, rehén de sus mentiras
Nuestro taller
 
Actualidad: Educación familiar
Congreso AIFREF - Marzo 2005
Ensayo: Alberto Cabré
Reflexiones sobre ética y práctica publicitarias
Ensayo: Saulo Pérez Gil
Perfil del enfermo mental crónico
Opinión: Francisco de Bethencourt y Manrique de Lara
Mentira y honor
Ensayo: Agustín Melián
Estudio de la mentira
Opinión: Aixa Lorenzo
Mentiras fundacionales
Opinión: Antonio Cruz Domínguez
Las mentiras de la prensa
Encuesta: ¿Se fía usted de la gente?
Punto de Mira: J.A. Glez-Dávila
Mentiras impías (que no piadosas)
Centro Especial de Empleo
ACAMÁN
Perfiles: Juan Sánchez Rossi
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