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Saulo
Pérez Gil
Psiquiatra
Perfil del enfermo mental crónico
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Las
personas que se engloban bajo el rótulo de enfermos mentales
crónicos se caracterizan por presentar los siguientes rasgos
( Talbott, 1984; Liberman 1993.):
- Trastornos psiquiátricos graves, tales como, esquizofrenia,
enfermedad maniaco depresiva, trastornos depresivos graves recurrentes,
trastornos paranoides y otras psicosis, síndromes cerebro-orgánicos.
- Deterioro psicosocial referido a tres o más aspectos de
vida diaria, tal como higiene personal, autocuidado, relaciones
interpersonales, manejo social, etc.; y que dificultan el desarrollo
o mantenimiento de su autosuficiencia económica. Este deterioro
dificulta su desenvolvimiento de una forma autónoma e independiente
en la comunidad.
- En muchas ocasiones historia más o menos importante de
atención psiquiátrica que puede incluir desde hospitalizaciones
de larga duración (un año o más en los últimos
cinco años), duración intermedia (de noventa días
a un año en el último año) o corta duración
(menos de noventa días). Otros, solamente han estado en contacto
con Centros de atención ambulatoria, e incluso, alguno nunca
ha tenido ningún tipo de atención.
El problema es lograr que este colectivo acceda a ellos de un modo
adecuado, que le permita beneficiarse de los mismos, por lo que
es preciso desarrollar fórmulas activas y de búsqueda
que nos permitan acercarnos a esta población allí
donde se encuentra, conocer su problemática y vincularles
con la red de servicios, a la par que se trabaja para mejorar sus
capacidades y autonomía, de manera que sean más competentes
en el acceso y utilización de los Servicios que necesitan
y que puedan progresivamente avanzar en su integración social
normalizada.
Otra forma de definir a este grupo sería: aquellas personas
que, antes de la desinstitucionalización hubieran pasado
su vida en los hospitales o manicomios.
La reforma psiquiátrica supuso la desaparición de
los manicomios, se ponía en marcha un sistema de psiquiatría
comunitaria, pero esta reforma, en un principio menospreció
la existencia de estos enfermos graves y crónicos y, por
otro lado, no tuvieron los presupuestos adecuados para poner en
marcha los recursos alternativos. En la práctica lo que ocurrió
es que muchos de estos enfermos acabaron en la calle.
© 2004 Obra Social de Acogida y Desarrollo
Actualizado
7 Abril, 2005
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