Número 15 - Junio 2003 - Sección: Reportaje
 
 

La exclusión social en Las Palmas de Gran Canaria

Resumen del estudio realizado por la consultora EDEI para la Obra Social.

La Obra Social, en su intento permanente y primordial de atender a los problemas más urgentes de marginación social de su entorno, encarga, cada cierto tiempo, un estudio sobre la realidad de las personas sin techo en Las Palmas de Gran Canaria. La consultora especializada EDEI Consultores ha sido hasta el momento la elegida para llevar a cabo estos estudios periódicos, con los que la institución quiere, en la medida de lo posible, adelantarse a los problemas con soluciones cada vez más acertadas.

El último estudio, presentado a los medios de comunicación durante el año pasado, se realizó entre el 20 de marzo y el 16 de abril de 2002, sobre una muestra de 732 entrevistas, de las que 539 dieron una respuesta válida. Un grupo de entrevistadores formados en trabajo social acudió a las zonas más típicamente visitadas por este grupo marginal. Aparte de darnos una idea acerca del número de personas que se hallan en esta situación, el estudio nos permite saber más acerca de sus inquietudes, las causas de su exclusión social y/o familiar, el abandono personal y algunas notas más que desde siempre han caracterizado a los llamados “vagabundos”. Estas son algunas de las conclusiones más importantes.

Perfiles de la exclusión
El excluido social de Las Palmas de Gran Canaria, estadísticamente hablando, es un hombre de mediana edad, de entre 25 y 44 años, originario de la propia ciudad de Las Palmas, soltero y sin estudios de ningún tipo (es decir, no ha obtenido el Graduado Escolar). Lleva generalmente más de 9 años residiendo en el mismo lugar, y a pesar de sus dificultades, no piensa en trasladarse a ningún otro sitio. Declara ingresar menos de 150 euros al mes, y consume distintos tipos de droga, principalmente alcohol en cantidad, cannabis, crack, cocaína, heroína o varias de ellas. Se dedica a la economía sumergida, a la delincuencia, o recibe alguna ayuda de sus familiares.

Aumento de los más jóvenes
En este estudio se observa, en relación con el anterior, un preocupante aumento de jóvenes menores de 25 años, hasta un 10% más, en esta situación de abandono. Repiten las mismas pautas que los más mayores, salvo que consumen más frecuentemente cocaína y son muy aficionados a mezclar diferentes sustancias, sobre todo alcohol y cocaína, alcohol y crack, etc. Este dato es muy negativo en lo que respecta al deterioro que les causa la combinación de tóxicos.

En general, el consumo de estupefacientes resulta ser un agravante a la situación marginal, ya que les causa un importante deterioro físico y psíquico que les impide llegar a una consciencia de su problema, reaccionar mediante una decisión personal, o siquiera integrarse en el circuito del empleo y acceder a unos recursos económicos propios. Sólo después de un tratamiento de desintoxicación y reeducación social pueden retornar a la normalidad.

Nuevos perfiles: la inmigración
Un dato relevante en este último estudio es la aparición de nuevos tipos de sin techo: inmigrantes de la Unión Europea (englobando los procedentes del territorio peninsular junto con los demás países) y subsaharianos. En los primeros podemos destacar, además de las pautas anteriormente explicadas, que además se dedican a la mendicidad y que no tienen ninguna intención de acudir a ninguna institución social. En los segundos hay algunas diferencias claras: tienen estudios primarios, no tienen documentación legal, pernoctan en una casa compartida y no son consumidores de drogas o las consumen esporádicamente.

La mujer y la exclusión social
En el caso de las mujeres, sigue habiendo un aumento de su presencia en las calles, aunque si tomamos como referencia el estudio anterior, el procentaje no ha variado significativamente. Cabe reseñar que sus relaciones familiares son más frecuentes que las de los hombres, y generalmente no han trabajado anteriormente. Consumen menos drogas o al menos las consumen un menor número de ellas, y de consumirlas lo hacen de una en una y no combinando varias sustancias, costumbre muy extendida entre los menores de 25 años, y que empeora mucho su perspectiva de evolución física y psíquica, de cara a una recuperación.

Así y todo, existen varios aspectos que sería importante resaltar con referencia al anterior estudio, y que nos indican la evolución del problema:

• Además de insistir en la presencia cada vez mayor de los jóvenes, ha variado el lugar de pernoctación. Se quedan menos en la calle y más en alguna casa que comparten con otras personas.

• Aumenta el consumo de drogas en el cómputo general. Disminuye relativamente el de heroína y crack, quizá porque se va conociendo más profundamente los devastadores efectos de su consumo, pero aumenta el de cannabis y el de cocaína, y lo que es peor, el policonsumo.

• Se reduce la frecuencia y el recurso a la mendicidad, pero aumentan las actividades relacionadas con la economía sumergida y la delincuencia. El nivel de ingresos, en cualquier caso, no suele superar el tope de los 150 euros.

Las conclusiones de este estudio abundan en la preocupación tanto de las administraciones públicas como de las organizaciones no gubernamentales especializadas en el aumento de la población de excluídos y la necesidad de aumentar los recursos dedicados a ayudar a estas personas. El problema no se soluciona con un plato de comida, ni tan siquiera con una atención más completa durante un cierto periodo de tiempo. Es necesario involucrarse en la recuperación de cada una de estas personas incidiendo en las carencias que han ido acumulando a lo largo de su vida y que les han marcado hasta el punto de excluírse del resto de la sociedad.

JPR/Taller Comunicación

Ficha técnica del estudio
Metodología: adaptada al carácter itinerante y de difícil acceso de la muestra
Fechas del trabajo de campo: 20/03 /2002- 16/4/2002
Definición de la muestra: personas que deambulan o pernoctan en las calles, portales, estaciones de la ciudad y en las que se observaba una apariencia física inadecuada (suciedad, vestimenta), mendigos e inmigrantes localizados en las zonas más excluidas de la capital (barrios marginales y marginadas),
Zonas en las que se entrevistó a la muestra fueron:
San José, Zárate, Martín Freire, San Cristóbal, Vegueta, Triana, San Telmo, Tomás Morales, Paseo de Lugo, León y Castillo, San Nicolás (El Risco), Mesa y López, Polvorín y Mata, Castillo de la Luz, Mercado del Puerto, Estadio Insular, Alcaravaneras, Club Náutico, Plaza Manuel Becerra, Parque Santa Catalina, Las Canteras, Los Bardinos, Muelle, Ciudad Alta, Schamman, Cáritas, Escaleritas, Guanarteme, Miller, Tamaraceite.
Introducción de variable de control
Nš Entrevistas: 732, 193 (resp. neg.) 539 válidas
Empresa: EDEI Consultores.



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Actualizado 16 Noviembre, 2004

 
 
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Unidad de acción
Punto de Partida
Tejiendo la red / Cuatro vientos: mereció la pena
Opinión: Juan Presa Rioboo
La responsabilidad: respuesta oportuna
Ensayo: Enrique Sanchez, Presidente de VVO
La responsabilidad, herramienta de trabajo
Divulgación: Saulo Pérez Gil, Psiquiatra
Ortorexia, la quimera de la salud total
Nuestro taller
 
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