Número 15 - Junio 2003 - Sección: Punto de Partida
 
 

Tejiendo la red

Desde hace ya unos meses, en la Obra Social estamos empeñados en enredar a las ONGs canarias. Y no somos los únicos. Asociaciones de toda España, pero principalmente en Castilla La Mancha, Andalucía y Navarra, y desde el Ministerio de Asuntos Sociales nos están pidiendo una voz conjunta y fuerte para que se nos oiga en las principales instituciones de gobierno. Las Administraciones Públicas no están por la labor de preguntar individualmente a cada organización sus opiniones acerca de las políticas de reparto de ayudas sociales; y tampoco lo están para oír las posibles sugerencias. Este hecho es perfectamente comprensible. Logística y organizativamente sería un desastre.
Esto es, si cabe, más evidente en lo referente a la Unión Europea. El futuro parlamento europeo, con representantes electos de 25 países, y unos nuevos miembros con grandes atrasos y necesidades sociales, oirá la voz de quien esté organizado y represente a un número suficiente de agentes sociales, colectivos, grupos...

Por esta razón se creó la EAPN (European Anti-Poverty Network, o Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social), porque las organizaciones no gubernamentales, aún sabiéndose heterogéneas, diversas y a veces incluso antagónicas en sus planteamientos, comprendieron la necesidad de unirse en lo común y soportarse en lo diferente.

Estamos intentando que se haga realidad una red canaria de ONGs, que sea capaz de poner en común sus problemáticas y acordar unas pautas de reivindicación ante los poderes públicos. Las políticas sociales son cada día más importantes, a medida que las sociedades maduran y se dan cuenta de que no pueden abandonar a su suerte a los más débiles. Terminan descubriendo que habiendo bolsas de pobreza y marginación no sólo el agravio moral martillea las conciencias de quienes la conservan (la conciencia), sino que constituyen, desde un simple punto de vista prágmático, un foco de inestabilidad, de sufrimiento humano, de injusticia y violencia.

En ese marco de urgencia y convencimiento, siguen las conversaciones entre un grupo de ONGs para delimitar los estatutos que regirán la vida de la red canaria. Aún hay muchas organizaciones que no están: unas se mantienen en un segundo plano, como ajenas, otras indecisas, y algunas, por desgracia, no hemos podido siquiera tomar contacto con ellos por la sencilla razón de que desconocemos sus datos.

Si alguna de estas organizaciones está leyendo este artículo y se acaba de enterar de este asunto, sepa que deseamos aglutinar a cuantos más miembros mejor en esta nueva red. No duden en contactar con nosotros.

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Cuatro Vientos: mereció la pena

JUAN PRESA/ Enviado especial Madrid/
Me emocioné sin poder evitarlo. El papamóvil recorría los pequeños pasillos vallados entre la multitud y, desde su atalaya de cristal, semiabierta para sentir más el calor humano, Karol nos saludaba con su anciana torpeza. A mi alrededor, la gente gritaba entusiasmada “es él, lo he visto” y algunas jóvenes lloraban, también emocionadas. Por un momento me pareció estar en un concierto de Operación Triunfo. Pero no, aquellas niñas no estaban fuera de sí, ni se desmayaban, ni portaban posters de ningún cantante. Sólo estaban pletóricas de ver al Papa después de 4, 6, 8 horas de espera en un aeródromo a campo abierto, bajo un sol de justicia, sin agua apenas, regados como manifestantes por cañones de agua que improvisó el cuerpo de bomberos, acampados en un suelo lleno de envases, comida tirada o miles, millones de hojas de periódico llevadas por el viento, rodeados por miles de personas y mucha policía. Y aún así, en medio de aquel caos multitudinario, hambrientos y sedientos, cansados... hubo un momento para escuchar las palabras del Papa sentados en silencio y en actitud de escucha interior: “Echando la vista atrás en mi vida, os lo aseguro, merece la pena seguir a Cristo”. Lo decía un anciano de 83 años que sigue, a pesar de todo, dando un testimonio de entereza y coherencia a un mundo dividido por la guerra y el egoísmo. Se podrá estar de acuerdo con su línea pastoral o no (él no dice lo que la sociedad quiere oír, igual que Cristo fue ignorado por los dirigentes de la sociedad judía de su tiempo) pero nadie le puede quitar ese saber estar, esa presencia magnética y transmisora de un noséqué. Para quienes estuvimos allí, y supongo que para muchos teleespectadores del evento, algo muy profundo e importante latía en toda aquella multitud. No nos asustó la exigencia y así lo espero, seremos sus testigos.

© 2004 Obra Social de Acogida y Desarrollo
Actualizado 16 Noviembre, 2004

 
 
Portada
Sumario
Unidad de acción
Punto de Partida
Tejiendo la red / Cuatro vientos: mereció la pena
Opinión: Juan Presa Rioboo
La responsabilidad: respuesta oportuna
Ensayo: Enrique Sanchez, Presidente de VVO
La responsabilidad, herramienta de trabajo
Divulgación: Saulo Pérez Gil, Psiquiatra
Ortorexia, la quimera de la salud total
Nuestro taller
 
Recomendaciones:

Obituario: Antonio José O'Shanahan

MEMORIA 2002
Encuesta: Cómo se llega a la responsabilidad
Reportaje: La exclusión social en LPGC
Punto de Mira: J.A. Glez-Dávila
Predicar con el ejemplo
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Perfiles: Salvador García Rodríguez
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