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Antonio
J. O'Shanahan y el doctor Julián Abril Hernández en
una reunión en Los Hoyos. Diciembre 2002
Antonio
José O'Shanahan
Hno. Jesús García Barriga
El Dr. D. Antonio José OShanahan Roca y el ejercicio de la
Psiquiatría entre los enfermos mentales abandonados, precisamente
fueron el arranque, tan solo dos días después de que
esta Obra Social, comenzara a tener contacto con estas personas
abandonadas en las calles de nuestra capital Gran Canaria.
Solía acudir el Dr. O’Shanahan a las inmediaciones
del Mercado de Vegueta, antes de acudir a consulta. Porque allí
vivían a la intemperie y abandonados, enfermos que él
y algunos, incluso su padre (Dē Rafael), habían tratado en
el Hospital Psiquiátrico de Las Palmas. Y que por aquel entonces
(1988) y merced a la aplicación de la Ley y la Reforma Psiquiátrica,
fueron dados de alta sin reparar en que no tenían familia
y carecían de recursos y capacidad para vivir fuera de aquel
recinto. Y los Servicios Sociales y Socio-Sanitarios no fueron capaces
de asumir aquella responsabilidad.
Esta situación hizo mucho sufrir a D. Antonio, y justo cuando
la Obra Social se creó para asistir a estos y a otros colectivos
desfavorecidos, fue cuando D. Antonio tiene conocimiento de esta
realidad y se ofrece a colaborar. Colaboración que se fue
intensificando con el tiempo, hasta llegar a ser el Decano de los
Socios de Honor de esta entidad.
Hacer un perfil del Dr. O’Shanahan no es difícil, porque
él fue una persona magnánima en su plena expresión
global. En los primeros años, no sólo hizo de psiquiatra,
sino que viéndonos preocupados porque en el mes de agosto
no podíamos dar de comer a los residentes de la Casa Hogar,
de propia iniciativa, recauda el importe suficiente para cubrir
esa necesidad concreta.
Su presencia nunca pasó desapercibida. Y pronto se ganó
la confianza, y sobre todo, el cariño de los enfermos y de
todos cuantos formamos parte de aquel equipo inicial, y del que
hoy -más numeroso- configuramos el actual. Cuando llega a
Casa todos los saben, lo notan (desde la cocinera hasta el último
residente). Por todo y por todos pregunta. Le gusta charlar un rato,
ve a enfermos, asesora y hace todo aquello que la Obra requiere
de él. Nos acompaña en el transcurso de las visitas
de personalidades y en los actos de los Socios de Honor siempre
somos especialmente animados por él. En fin, es tanto y tan
importante por el amor que ha derramado, lo que ha hecho por esta
Obra, que no es posible reflejar en una sola página -ni lo
pretendemos-, porque la memoria del Dr. O’Shanahan ha quedado
para siempre inmortalizada en esta Obra, así como la de su
padre, de feliz memoria, el Dr. D. Rafael O’Shanahan Bravo
de Laguna.
Y en su memoria, haremos actividades científicas y de interés
social cada año.
© 2004 Obra Social de Acogida y Desarrollo
Actualizado
17 Noviembre, 2004
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