Número 15 - Junio 2003 - Sección: Ensayo
 
 

Enrique Sánchez Romero
Presidente de VVO Grupo

La responsabilidad como herramienta de trabajo


En nuestros esfuerzos del día a día, tenemos, a lo largo de nuestras vidas, muchos momentos de reflexión, de duda, ante las obligaciones que debemos afrontar. Pequeñas obligaciones las más de las veces y alguna decisión singular en ocasiones. Para hacer frente a estas reflexiones, necesitamos haber acumulado a lo largo del tiempo, un stock de razones, incentivos, hábitos..., etc. que nos ayuden a asumir las responsabilidades que se nos presentan. La coherencia es una virtud necesaria, que crea en el ámbito donde actúa una sensación de orden, de eficacia, que ayuda a ese entorno en su diario y permanente esfuerzo.

Este sentido de la responsabilidad, que tantas veces nos lo recuerdan, o lo recordamos, es pieza fundamental para el desarrollo de nuestro trabajo, en nuestras relaciones familiares y con el resto de la Sociedad.

¿Cómo se va formando? Yo creo que casi todas las cosas importantes se consiguen con claridad en las ideas y con persistencia en su desarrollo. Llegar a esta conclusión, tan sencilla de explicar, es a su vez, muy positiva de conocer, pues está en la mano de todos, con nuestras limitaciones... No es necesario poseer grandes cualidades intelectuales ni académicas; es suficiente con unas ideas bien decantadas y, sobre todo, un esfuerzo constante para ponerlas en práctica.

Claro que, para ello, hay que colocar en nuestros razonamientos la virtud de la coherencia. No vale todo, según sean las circunstancias del entorno. Este puede matizar, activar o ralentizar las decisiones, pero no pueden obstruírlas o tergiversarlas. Así las consecuencias de nuestras decisiones, si son responsables, son dobles. La más importante, la que nos da la solidez necesaria para momentos complicados, pero además, aunque sin quererlo, genera en tu entorno sensaciones de claridad, lealtad, eficacia, etc.

A través de los años, voy comprobando que detrás de las grandes personas y acontecimientos que voy conociendo siempre hay una actitud coherente, pertinaz y responsable. No creo que sea, pues, fruto de capacidades innatas, que también las hay, sino de la utilización adecuada de nuestras capacidades. Insisto: lo positivo de ello es que todos y cada uno, según sus aptitudes e ilusiones, podemos alcanzar objetivos con la herramienta de la responsabilidad.

Un lugar donde he tenido la experiencia de todo lo antedicho es la Obra Social de Acogida y Desarrollo. En ella existen ideas claras, permanentes: ayudar al que más lo necesita. Pero que esa ayuda esté cargada de eficacia, para lo cual los medios que sean necesarios para estos fines, personales y materiales tienen que estar bien estructurados, con gente que sienta amor y necesidad de ayudar a otros, y con los activos necesarios para alcanzarlos, hasta el límite de lo posible, sin tener que llegar a lo perfecto, pues a esa perfección no se llega, se tiende a ella y eso, es suficiente.



© 2004 Obra Social de Acogida y Desarrollo
Actualizado 16 Noviembre, 2004

 
 
Portada
Sumario
Unidad de acción
Punto de Partida
Tejiendo la red / Cuatro vientos: mereció la pena
Opinión: Juan Presa Rioboo
La responsabilidad: respuesta oportuna
Ensayo: Enrique Sanchez, Presidente de VVO
La responsabilidad, herramienta de trabajo
Divulgación: Saulo Pérez Gil, Psiquiatra
Ortorexia, la quimera de la salud total
Nuestro taller
 
Recomendaciones:

Obituario: Antonio José O'Shanahan

MEMORIA 2002
Encuesta: Cómo se llega a la responsabilidad
Reportaje: La exclusión social en LPGC
Punto de Mira: J.A. Glez-Dávila
Predicar con el ejemplo
Centro Especial de Empleo
AFAES
Perfiles: Salvador García Rodríguez
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